Stella McCartney está en contra del uso de los animales en la industria de la ropa y los complementos, por ello lidera una campaña de moda vegana.
Debido a un error, un brassiere creado por Stella McCartney fue utlizado en un comercial de Hockley Furs. En él, el modelo Eve Giggling padded bra aparece bajo un abrigo que cuesta 6,450 libras esterlinas ó 12,000 dólares. Se dice que Stella está furiosa y emprenderá acciones legales en contra de Hockley.
Hockley Furs es el más grande productor de pieles londinense y por supuesto el objeto preferido de las protestas de PETA. A modo de disculpa, los voceros de la empresa dijeron: “Hockley conoce y respeta la visión de Stella McCartney. Se trata de un desafortunado error, no intencional, que ha incomodado a todos. Hockley ha solicitado que la pieza sea cambiada por algo vintage y se disculpa por cualquier molestia ocasionada a Stella McCartney. No volveremos a utilizar esta imagen jamás”.
El anuncio llegó a Stella a través de la Vogue Británica de septiembre, donde Hockley reservó un aviso a página completa.